Existen varios estudios de los organismos de control, principalmente la Contraloría Distrital de Bogotá, que ha evaluado la gestión realizada por el Sistema Transmilenio, en cada una de sus fases de manera técnica; sin embargo lo que aquí se pretende es ir más allá de simples resultados técnicos, presupuestales o de cumplimiento contractual, entre otros, y abordar el tema de manera integral y enfocado hacia la idea de una política pública de gestión con visión y óptica de eficiencia, eficacia, resultados y control de los costos ambientales.
viernes, 3 de abril de 2015
Cultura Ciudadana del cuidado y mantenimiento de las estaciones de transmilenio
Existen varios estudios de los organismos de control, principalmente la Contraloría Distrital de Bogotá, que ha evaluado la gestión realizada por el Sistema Transmilenio, en cada una de sus fases de manera técnica; sin embargo lo que aquí se pretende es ir más allá de simples resultados técnicos, presupuestales o de cumplimiento contractual, entre otros, y abordar el tema de manera integral y enfocado hacia la idea de una política pública de gestión con visión y óptica de eficiencia, eficacia, resultados y control de los costos ambientales.
AQUI LES PONGO UN EJEMPLO DE LA CULTURA DE TRANSMILENIO
La joven que quedó registrada por un fotógrafo de EL TIEMPO bloqueando una puerta de TransMilenio se convirtió en el blanco de ataques y consejos por parte de usuarios de Twitter, por el daño que provoca su conducta a la infraestructura del sistema.
Al parecer se trata de Camila Cortés, quien no posee cuenta en esa red social. No obstante, en esa plataforma han circulado imágenes de una publicación de Facebook que ella misma habría hecho en su perfil personal, para defenderse.
“Les cuento que yo pagué mi pasaje como lo hago todos los días (…). Deberían estar más pendientes de los que roban, de los que matan, de los tantos policías que se cuelan y se suben (…). Y la verdad no necesito aprobación de nadie, yo sé que pagué mi pasaje. Sencillamente con mi compañera decidimos mirar si venía el alimentador”, dice la publicación.
La declaración hecha en Facebook desató una ola de comentarios en Twitter. “Díganle a Camila Cortés que su pasaje no cubre el desgaste prematuro que le está causando al mecanismo de la puerta”, trinó @DivisionDeAriza.
Esta opinión fue apoyada por @GonzalezhL quien le dice a Cortés que “no es sólo pagar el pasaje. Es tener un comportamiento respetuoso y responsable. No es sólo serlo sino parecerlo”.
Incluso hubo reflexiones sobre el comportamiento ciudadano y los problemas de cultura que se han enquistado y generalizado. “Que Camila Cortés no deje de cerrar una puerta de TransMilenio es normal. No pueden pretender que, por tener nuevas puertas, la gente cambie”, anotó @mataccio.
La imagen causó tal revuelo que las palabras “Camila Cortés” se convirtieron en una de las 10 tendencias de Twitter, en Bogotá, en horas de la mañana.
Los hechos ocurrieron en la estación de la calle 57, donde se practican pruebas piloto con unas nuevas puertas más robustas y con cierre hermético, para ver si con esto se ataja la cultura de los colados. En la imagen no se ve que la estudiante se esté colando, pero sí el bloqueo de la infraestructura.
Entre los comentarios aleccionadores hubo otros con agresiones verbales contra la joven. También han circulado comentarios jocosos al respecto. “Cuando Dios te cierra una puerta, Camila Cortés te la abre con las patas. Efesios 2- 12", escribió @Hernan1013.
También hubo críticas, como la de @Magcelina: “La defensa de Camila Cortés se resume a que, como hay gente que se cuela, roba y mata en TM, que ella se tire puerta no es grave”. Y en otro trino dijo “al menos cuidemos lo que nos cuesta”. Cada hora, TransMilenio invierte 800.000 pesos en reparar las puertas que se dañan por la mala conducta de los usuarios.
Las nuevas puertas
Desde la semana pasada se hacen pruebas piloto con una nueva tecnología para evitar que los evasores entren al sistema sin pagar el pasaje.
Usan un broche magnético que las hace herméticas y, si se bloquean, suena una alarma que aturde.La idea es que el ruido obligue a los usuarios a no obstaculizar el cierre y fomentar una cultura de respeto y la presión social para cese ese comportamiento, según TransMilenio.
Las imágenes generaron también dudas sobre la efectividad de esta tecnología, que de implementarse en todas las estaciones costaría más de 11.600 millones de pesos, en vista de que cada una de las 2.700 puertas costaría 4,3 millones de pesos.
No obstante, periodistas de Citytv, con acompañamiento de TransMilenio, intentaron abrir las puertas en una emisión de noticias para comprobar la efectividad del sistema. No pudieron abrirlas.
Lo cierto es que aún pueden bloquearse y que existe la posibilidad de que algunos opten por aguantarse la incómoda alarma. Y, si quedan abiertas, hay aviva-tos que aprovechan para meterse en la estación antes de que se cierren.

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